Las violencias conyugales



Una encuesta realizada en dos años [2003 y 2004] por la cuenta del Ministerio de Cohesión Social publicó el 23 de Noviembre manifestando que en Francia, una mujer muere por violencias conyugales, cada cuatro días….10% las mujeres se declaran víctimas de las violencias conyugales: comienza por los insultos hacia el asesinato, pasando por las violencias físicas y la violación. En el conjunto de los países de UE, 1 mujer sobre 5 al menos sufrió en lo largo de su vida violencias infligidas por su marido o su novio. Para las mujeres de 14 y 15 años, la violencia familiar es la primera causa de mortalidad. En Alemania, 14,5% de las mujeres sufrieron violencias sexuales por miembros de la familia. 3 mujeres son asesinadas cada cuatro días por los hombres con los que vivían: es decir, cerca de 300 al año. En Noruega 10.000 mujeres reciben cuidados por daños corporales generados por la violencia conyugal. En Finlandia: 22% de las mujeres que viven en pareja dicen haber sido víctimas de violencias físicas o sexuales. En Gran Bretaña, las mujeres maltratadas representan cerca de ¼ de la totalidad de las mujeres. En Bélgica: una mujer sobre 5 es víctima de violencia domestica...

Aunque estas cifras no son el objetivo de un debate, particularmente porque las encuestas a menudo son financiadas por grupos de presión feministas, sin embargo muestran una cosa: Francia y Occidente en general no tiene ninguna lección para dar a los musulmanes. Se pueden hacer grandes declaraciones, afirmando que la condición de la mujer es envidiable, que la mujer es igual que el hombre… pero las cifras y la realidad que vivimos dan prueba de lo contrario. Resumidamente, lo que nos interesa no es señalar los defectos de otros ni decir que en todos los sitios pasa lo mismo, sino antes de todo, rectificarnos y obedecer al Señor del universo –alabado y ensalzado sea-.

Recibimos demasiados correos electrónicos [no quiere decir que sean muchos, pero con que haya uno ya es demasiado] de hermanas que se compadecen con el comportamiento de sus maridos o parientes cercanos, incluso a veces sufren violencias físicas. A menudo, el marido tiene dos caras: en el exterior [de la casa] es el más agradable de los hermanos, el más servicial, el más apegado a la Sunna, y cuando entra en su casa, se transforma en un tirano, siendo malvado, duro y violento con su familia. Shaikh AbdelMalik Ramadani –que Allah le preserve- mencionó esta situación en su precioso libro « La importancia del buen comportamiento » :

“Aisha –Allah este complacido con ella- relató que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo: “El mejor de vosotros, es el que se comporta de la mejor manera con su esposa. Y yo soy el que se comporta mejor con su esposa”. (At-Tirmidi) Este hadith también fue relatado en estos términos: “El creyente que tiene la fe completa es el dotado de los más nobles caracteres. Y los mejores de vosotros son los que se comportan de la mejor manera con sus esposas”. (At-Tirmidi)

He aquí un grandioso hadith, cuyo mucha gente ignora su importancia. En efecto, dado que la mujer es de una naturaleza débil, por medio de ella, es como el hombre es puesto a prueba. Si la tiranía y el orgullo forman parte de sus caracteres, aparecerá en la opresión que ejercerá. Ahora bien, la peor de las opresiones es la practicada por aquellos que están bajo nuestra autoridad. Peor aún, cuando un individuo es poco clemente, tiene costumbres abyectas y una virilidad despreciable, estos caracteres se manifestarán en su relación con los más débiles. La opresión a los débiles es el método utilizado por los débiles, porque si su moralidad fuera fuerte, sus corazones no se habrían endurecido contra los que merecen clemencia…
Esto es lo que se puede decir acerca del sentido general del merito mencionado en el hadith. En cuanto a su sentido detallado Ash-Shawkani –que Allah le tenga misericordia- dijo en Nayl Al-Awtar (6/360): “Este hadith describe a las personas más meritorias que alcanzaron el más alto grado de bien. Esta gente son los que se comportan de la mejor manera con sus esposas. En efecto, la esposa es la persona que merece más nuestra amabilidad, nuestro buen comportamiento y nuestra beneficencia. Es la que más tiene derecho de disfrutar de estas ventajas que se le conceden y de gozar de la protección que se le ofrece. Si el hombre se comporta de esta forma con su esposa, entonces es el mejor de los seres humanos. En cambio, si se comporta de manera contraria, él estará en el mal, en oposición del bien. Desgraciadamente, mucha gente cae en esta trampa: sucede que un hombre, cuando está en presencia de su esposa, tiene el peor de los comportamientos, se muestra con la peor de las avaricias , siendo lo menos inclinado al bien. Pero cuando se encuentra con personas desconocidas [o de fuera de la casa], de golpe y porrazo se convierte de naturaleza dulce, su carácter afable, su alma generosa y se vuelve muy propenso al bien. No hay duda de que una persona de este género está privada de todo éxito, y se desvió de la vía recta. Que Allah nos proteja”. Fin de la citación…

Es frecuente ver a un hombre comportarse de manera servicial y dulce hacia su colega de trabajo, pero cuando entra en su hogar, se transforma en un ser avaro, brutal y terrorífico! Mientras que la persona que más tiene el derecho de merecer su dulzura y su amabilidad es su esposa. En efecto, los parientes cercanos deben ser los primeros que se beneficien de la beneficencia como bien se dijo. También están en el derecho de disfrutar de su clemencia y de su gestión sabia de las relaciones humanas. Del mismo modo, deben ser los primeros en beneficiarse de su paciencia, y el cerrar los ojos en sus equivocaciones, de tratar sus errores con sabiduría y cortesía, que son dos caracteres cuyos sabe tener con los otros.

Forzarse [y conseguirlo] está al alcance de este tipo de persona. También ella está al alcance de algunos perversos –que cuando desean desposar a una mujer- salen y cohabitan con ella. El hombre y la mujer solo muestran de su personalidad los lados buenos y ocultan sus defectos. Cuando se casan oficialmente, su verdadera naturaleza aparece en el gran día. La mayor parte de los que se casaron según el método occidental y extranjero al Islam, basan su unión en el fraude y la superchería. Es la razón por la cual la tasa de divorcio terriblemente se ha elevado en ellos.

En el domicilio familiar es donde se descubre el verdadero carácter de una persona. En el hogar se descubre si ella es dulce o avara, tranquila o nerviosa. ¿Cómo se comporta con su padre y su madre? ¡La desobediencia a los padres se expandió en nuestros días! ¿Cómo se comporta con sus hermanos? ¡La rudeza se expandió en nuestros días!

Todo esto se debe a que la vida en comunidad expone en el gran día los caracteres. Observándome [como soy] en casa, es como me conozco: ¿Cuál es mi grado de paciencia con mis hijos? ¿Cuál es mi grado de paciencia con mi esposa? ¿Cómo soporto las responsabilidades familiares? Además, el que no logra dirigir una familia, como puede pretender dirigir a una nación? Aquí el sutil significado de la observación profética: “El mejor de vosotros es el que se comporta de la mejor manera con su esposa”.
Cuando la gente está fuera del domicilio familiar, se respetan unos a otros, porque el no verse a menudo entre ellos es una defensa que hace que se respeten y se tengan consideración. Frecuentar continuamente a una persona rompe esta defensa. Cuando esta defensa se rompe, el individuo pasa a ser más honesto con su amigo que antes. Y cuanto más honesto sea, más próximo estará de la verdad y de la realidad [acerca de él].

Algunas personas son tímidas, tienen una personalidad débil, y no soportan que se les moleste. Viven en la divergencia de la sociedad. La gente piensa que estas personas son púdicas, inocentes, nobles y discretas, que no conocen la murmuración que no sabrían ser injustos. Pero al estar con ellos, en presencia de sus parientes cercanos, son muy violentas. Y nada les impide aparecer según su verdadera naturaleza si no es su debilidad en su relación con las personas ajenas [a la familia]. Lo que aumenta su violencia y cultiva en ella la dureza y la severidad, es su alejamiento de la gente. Esta clase de personas no pueden ser desenmascaradas si no es en su casa o en la ocasión de “pruebas”, como los viajes desvelan en general la verdadera naturaleza de la gente, como cuando es cuestión de dinero que al alma le gusta tanto o finalmente durante una relación de vecindad como se citó anteriormente…”

Este libro, Shaikh AbdelMalik –que Allah lo preserve- lo escribió como un consejo para sus hermanos y hermanas después de haber visto y haber sufrido el mal comportamiento de los hermanos [en general y sobre todo los hermanos de Francia] y es una de las grandes llamadas que el Sheikh recibe referente a los problemas de pareja. Con toda sinceridad y conocimiento nos dirige este consejo.

Se puede ver perfectamente que es por debilidad y cobardía y por ello, estos hombres solo dañan a los débiles. ¡Y peor aun cuando justifican [su mal comportamiento] con argumentos religiosos! Porque si Allah –alabado y ensalzado sea- dice: “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres, en razón de los favores que Allah les concedió, y también a causa de despensas que hacen de sus bienes [gastan dinero para mantener a la familia]. Las mujeres virtuosas obedecen [a Allah], y preservan lo que debe ser preservado [aun en la ausencia de su esposo], con la ayuda de Allah. Y en cuanto, a aquellas de las que teméis su desobediencia, exhortadlas, [si persisten] no durmáis más con ellas, [y si persisten] golpeadlas. Si os desobedecen, cesad vuestras reprimendas. Allah es ciertamente Excelso, Grande!”. (4:34)

“No quiere decir que se deba enorgullecer delante de ella, al contrario, esta aleya debe aumentar su misericordia hacia ella, porque es una mujer débil entre sus manos. No debe alabar a una mujer delante de ella, ni debe levantarle la mano, sobre todo delante de la familia. Debe ocultar los problemas que hay entre él y su esposa, protegiéndola de romper su corazón, ya que la dañaría desvelando sus problemas a sus parientes cercanos. Y la cosa más grave, más fea y más malvada es que la golpee sobre todo en presencia de sus hijos, para que no la desprecien y para que su autoridad sobre ellos no disminuya, sino no podrá jamás educar a sus hijos convenientemente. Acuérdate de cuando elevas tu mano sobre tu esposa, de que Allah –alabado y ensalzado sea- es más fuerte que tú, y si tu fuerza te impulsa a ser injusto con ella, acuérdate del poder de Allah –alabado y ensalzado sea- sobre ti.
Abu Mas’ud Al Ansari –Allah este complacido con el- relató: “Estuve a punto de golpear a uno de mis hijos cuando escuché una voz detrás de mí que decía: “Sabe Abu Mas’ud que Allah tiene más poder sobre ti que no tienes sobre él”. Me di la vuelta y se trató del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-. Le dije: “¡Oh Mensajero de Allah! Lo hice por Allah [el no golpear al hijo]. El –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo: “Y si no lo hubieses hecho [el haber dejado de pensar en golpear], el fuego te habría quemado o afectado” (Muslim) (Umm Salama, Al-Intisar li Huquq Al-Muminat, p.75-76)

Escuchemos lo que dijo el Sheikh Falih Ibn Ismail sobre este tema: (Escuchar)


Khawla bint Tha’laba –Allah este complacido con ella- dijo: “Fui la esposa de Aws ibn Samit que era muy viejo y su comportamiento se volvió malo.” Envejeció y se volvió irritable, inmediatamente se ponía nervioso, golpeaba y decía cosas malas. Ella dijo esto respecto a un hombre muy mayor, y este último puede ser excusado, pero en verdad hay muchos jóvenes que hacen eso con sus esposas. Ten mucho cuidado, porque escucho a menudo que los hombres levantaron la mano a sus esposas, y esto es de lo más extraño!! Como un hombre, sobre todo si está apegado a su religión [multazim] puede hacer eso! Hoy, una mujer vino a compadecerse a mí y a llorar, su marido la golpea, le dije: ¿Es multazim? Me contestó: Sí. Le dije: ¿Salafi? Me contestó: Sí. Le golpeó en las costillas, en el vientre… Si se reflexiona un poco: ¿cómo puede golpear a esta mujer? Esto no forma parte ni de la virilidad, ni de la masculinidad, ni de la religión, ni del buen comportamiento. Esto no es aceptado ni por el entendimiento, ni por la razón, ni por la religión… Pero aquí Aws es un hombre muy mayor, y las personas muy mayores, tienen normas que les son específicas, como se dijo: se volvió muy irritable y no soportaba nada, en cuanto al joven, que no soporte [lo que puede pasar en la relación de pareja] es un error y un defecto, pido a Allah que nos conceda a todos poder quitarnos [este mal comportamiento].” (NDT: En el hadith de Khawla se precisa que cuando Aws quería tocarla, ella le dominaba como la mujer domina al anciano y no podía golpearla.)

(Escuchar)

Pregunta: Golpear no forma parte del entendimiento ni de la virilidad, pero se dice en la aleya « golpeadlas », que significa pues esta aleya? ¿Y golpear forma parte de la religión?

Respuesta: ¡De acuerdo! ¿Cuál es la aleya en la que Allah –alabado y ensalzado sea- nos dice de golpear? [“Y en cuanto, a aquellas de las que teméis su desobediencia, exhortadlas, [si persisten] no durmáis más con ellas, [y si persisten] golpeadlas. Si os desobedecen, cesad vuestras reprimendas. Allah es ciertamente Excelso, Grande!”.] Primero: ¡Exhortadlas! ¿Lo olvidaste? En primer lugar debes exhortar, y como debe hacerse con tu esposa? ¿Con fuerza y crueldad? No, con dulzura y cariño, porque el matrimonio es una misericordia de Allah –alabado y ensalzado sea- y un vínculo de afecto. Allah –alabado y ensalzado sea- permitió y legisló el matrimonio para hacer nacer el afecto y el amor entre el esposo y su esposa. No olvides esta aleya, léela desde el principio: «Exhortadlas », a continuación El –alabado y ensalzado sea- que dice?: “[si persisten] no durmáis más con ellas, [y si persisten] golpeadlas.” Debes exhortar detenidamente y decirle también que si ella no hace tal cosa, tu harás eso, pero la exhortación se hace con cariño. Si verdaderamente eres un hombre, no dormirás más con ella. En cuanto a golpearla y después llamarla a [que venga] la cama, no es justo. Aléjate de ella varios días, pero por supuesto debe hacerse en la casa, para mostrar tu desaprobación, porque la mujer va a buscar aquel que es cariñoso con ella, y si ve que te alejas de ella, se dirá: “este hombre es muy fuerte”. Así volverá de nuevo a su desobediencia contigo.

(Pero a continuación si verdaderamente no funciona), ¡golpéala! ¿Pero qué quiere decir golpear? ¿Cuál es el golpe que la Legislación te ha permitido efectuar a esta esposa y débil mujer? ¿El boxeo? ¡Por supuesto que no! ¿Con un bastón? ¡Por supuesto que no! ¿Con una barra de hierro? ¡Por Allah, por supuesto que no! ¡Jamás! Por Allah una mujer vino a verme mientras su marido le había roto los dientes! Esta pobre mujer volvió a entrar en [su casa] y su marido la golpeó. Por Allah esto no es justo. El golpe debe darse como se explicó en algunas transmisiones de hadith con un siwak [pequeño palillo de arak] o lo que se le parezca, y si golpeas a tu mujer millones de veces con eso jamás le hará ningún daño [no deja marca], y la CONDICIÓN para dar un golpe es que no cause ningún mal [y es falso, está mal traducir solamente por: no deja marca]. Si tu golpeas a tu mujer no hace falta que hagas daño y dejes una marca. Aquel que golpea violentamente a su esposa, si vuelve más tarde, una hora o un día, verá una marca azul [morado], entonces la condición para el que da el golpe es que no cause ningún dolor y ninguna marca.
¡Oh tu el sheikh! ¡Oh tu el hombre! ¡Oh tu quien tiene la autoridad! Hay condiciones para poder golpear, y no hay por qué causar dolor ni dejar una marca a esta esposa. Y si después de esto, el golpe no tuvo ningún efecto, es necesario romper [la costilla. Como fue dicho en el hadith: “La mujer fue creada de una costilla (de Adam)] y romperla significa divorciarla. Pero querer [rectificar esta costilla] por la fuerza, no es posible, porque ella fue creada de la costilla más alta [más curvada] goza, pues, de ella de la naturaleza de la cual fue creada. Pero querer obligarla [a seguirte] en toda cosa, por Allah no es posible. Observa el hombre que es más cercano a esa manera de pensar, en esas ideas, en la vía que sigue, divergís en algunos puntos o no? Como quieres estar de acuerdo con ella al 100%, mientras que ella tiene sus ideas y tú tienes las tuyas, tiene su educación, especificidades, sus sentimientos, no es posible que estéis de acuerdo en toda cosa. Entonces disfruta de ella las cosas con las que estáis de acuerdo, pero también con los puntos de desacuerdo, preserva la Ley de Allah –alabado y ensalzado sea- y el juicio de Allah –alabado y ensalzado sea-, temed a Allah! Temed a Allah en el comportamiento que tenéis con vuestras esposas.”

Aquel que conoce y comprende los textos religiosos ve que el Islam jamás desprecia a la mujer, no la rebaja jamás de los jamases ni incita a ser violento con ella! Meditad sobre este hadith: “Jabir ibn Abdullah relató, que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo en su peregrinación de adiós: “¡Temed a Allah en vuestro comportamiento con las mujeres, ya que son como las cautivas, tenéis vuestro derecho sobre ellas, es que no inviten a vuestro hogar aquel que detestáis, y si lo hacen corregidlas sin violencia”. Y sus derecho sobre vosotros, es que seáis buenos con ellas, las alimentéis y las vistáis [les proporcionéis comida y vestimenta, sin que tengan que salir a trabajar, porque sois los encargados de mantenerlas] de la mejor manera”. (Tafsir Al-Qur’an Al-Adim (2/350). ¿De qué habla el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- en este hadith? ¡¡Habla del adulterio!! ¡Allahu akbar! Incluso en este caso lastima el corazón del cónyuge y puede conducirle fácilmente a las peores locuras, el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- del Islam no invitó a la violencia, al contrario la censuró y recordó los derechos de la esposa."Solo se acuerdan los dotados de inteligencia”.
Cada uno tiene su naturaleza, su carácter, sus costumbres y no hay que pensar que porque se es creyente y se sigue la misma vía todo será de la mejor manera y que no habrá jamás desacuerdos, eso no existe! Los Profetas –la paz sea con ellos- hasta ellos mismos, discutían con sus esposas, observad el ejemplo de Ayyub –la paz sea con el-, cuando Allah –alabado y ensalzado sea- dice: “Y toma en tu mano un puñado de hierba, luego golpea con él. ¡Y no cometas perjurio!” (38:44) El Imam As-Sa’di –que Allah tenga misericordia de el- dijo en su Tafsir al respecto de esta aleya: “Los exegetas dijeron que en su enfermedad Ayyub se enfadó con su esposa por varias razones, y juró que si Allah –alabado y ensalzado sea- le curase, la azotaría cien veces. Y cuando Allah –alabado y ensalzado sea- le curó, su mujer era piadosa y buena con él, Allah –alabado y ensalzado sea- tuvo misericordia de ella y de él, por lo que le ordenó golpearla una sola vez con un puñado de hierba, en el cual habían cien ramitas, respetando así su juramento”.
El Profeta Muhammad –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- en varios momentos discutió con sus esposas, algunas a veces elevaron su voz con él, incluso se alejó de ellas un mes entero, pero jamás llegó a golpearlas! An-Nukman ibn Bashir –que Allah este complacido con el- relató: “Abu Bakr llegó a la puerta del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- y escuchó a Aisha elevar su voz con el Profeta que autorizó a Abu Bakr entrar. Entró y dijo: “Oh hija de Ummu Rawman [agarrándola] elevas la voz al Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-!” El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- se interpuso entre ellos y cuando Abu Bakr –que Allah este complacido con el- salió, el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo buscando contentar a Aisha: “No ves que me interpuse entre el hombre y tú” [es decir, Abu Bakr –que Allah este complacido con el- y Aisha –que Allah este complacido con ella-.] Luego Abu Bakr –que Allah este complacido con el- volvió de nuevo y los encontró riendo y dijo: “Oh Mensajero de Allah, asociadme en vuestra paz como me asociasteis en vuestra guerra”. (Ahmad)

También fue el caso de los Compañeros –Allah este complacido con ellos- [Sahaba]. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- se presentó en casa de Fatima y no vió a Ali, entonces preguntó: “¿Dónde está tu primo?” Ella –que Allah este complacido con ella- dijo: “Nosotros discutímos, y estuvo enfadado conmigo, salió y no hizo la siesta en casa”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo a un hombre: “ Busca donde se encuentra”. El hombre volvió de nuevo y le dijo: “Oh Mensajero de Allah, [está] durmiendo en la mezquita”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- fue hacia él [Ali] mientras estaba estirado en la tierra y tapado con su izar, aunque estaba cubierto de tierra [en árabe turab]. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- lo limpiaba y le decía: “¡Levántate Abu Turab! ¡Levántate Abu Turab!”. (Muslim)

Este es el comportamiento de los piadosos, de los que entendieron lo que dijo el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-: “El mejor de vosotros es el que tiene el mejor comportamiento con su familia [en primer lugar la esposa], y soy el mejor de vosotros con mi familia.” Y los salaf no llegaron a enfadarse a no ser que un derecho de Allah –alabado y ensalzado sea- fuese ridiculizado y no porque el marido se oponga o porque falta sal en la sopa. Aisha –Allah este complacido con ella- relató que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- entró en casa por la mañana y preguntó:”¿Hay alguna cosa para comer? Si no hay nada, ayunaré.” Y aquellos que afirman seguir la vía de los salaf meditan con lo que dijo Hasan Al-Basri –que Allah le tenga misericordia-:” ¡Por Aquel quien tiene mi alma en Su Mano! Conocí gente que jamás preguntó que se preparó para comer, si se les daba alguna cosa, comían, sino se callaban, sin prestar atención a si estaba caliente o frío”. (Al-Hiliya,6/270)

¡Oh tu el cobarde! ¡Oh tu el débil que pegas a tu mujer y a tus hijos! Teme a Allah y sabe que Allah –alabado y ensalzado sea- no ama a los injustos. Arrepiéntete a Allah –alabado y ensalzado sea- y pide perdón por aquellos con los que fuiste injusto antes de que venga el día en el que ni los bienes ni los hijos servirán de ninguna utilidad. Y “Teme la invocación del oprimido porque no hay ningún velo entre él y Allah –alabado y ensalzado sea-.” Y no pienses que pedir perdón es una humillación, al contrario es allí, donde está la grandeza del alma y la nobleza. Jabir ibn Awn –que Allah este complacido con el- relató que un hombre dijo a Ja’far ibn Muhammad –que Allah este complacido con el-: “Me discutí respecto a una cosa con mi familia, y quiero dejar esta cosa, pero me dijeron que dejarla es una humillación”. Ja’far –que Allah este complacido con el- le dijo: “El que se humilla [a sí mismo] es el que es injusto”. (Al-Hilm/44)

Al-Hasan –que Allah tenga misericordia de el- dijo: “El creyente es halim [dulce y paciente] y jamás es duro ni vulgar. Si se es duro y vulgar con él, permanece dulce y paciente y no es injusto. Y si sufre una injusticia, no rompe los vínculos. Y si se rompen los vínculos con él, los mantiene y no es avaro”.Ayyub As-Sakhtiyani –que Allah tenga misericordia de el- dijo: “El hombre no alcanza la nobleza hasta poseer dos cualidades: Pasar [no dar importancia] de lo que posee la gente y perdonar lo que puede venir de ellos.” (Rawdah Al-Uqala/168)

Si esto se hace con el que no pertenece a la familia [y quizás no se conozca], el hermano en la religión, QUE DECIR DE LA QUE ES LA ESPOSA! LA COMPAÑERA, LA CONDIFENTE, LA MADRE DE SUS HIJOS…

“Y entre Sus signos está: el haber creado en vosotros mismos, esposas para vosotros y para que así viváis en tranquilidad con ellas y El puso entre vosotros el afecto y la bondad. En ello hay pruebas para la gente que reflexiona.” (30:21)

Y Allah sabe más


Traducido por Ummu Darda Al Andalusiyahttp://www.salafs.com/modules/news/arti ... ryid=10111
http://muminati.blogspot.com.es/2012...onyugales.html