´Abdullâh Ibn Mas´ûd narró que un día, un hombre vino para reunirse con el Profeta ﷺ, y al verlo todos sus miembros empezaron a temblar, entonces el Profeta le dijo con voz humilde y tranquilizante:


«Estate tranquilo, no soy un rey, no soy más que el hijo de una mujer que comía carne seca en Meca.»


[Ibn Mâja nº 3312 | Al-Hâkim nº 4366]




bit.ly/UmmahIslamica