El Imam Al-Bukhari (413/10) relató según Asmá, que ella dijo:

“Mi madre vino a Medina con su padre durante la época de los tratados de paz que la tribu de Quraish avaló. Yo pregunté al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Oh mensajero de Allah, mi madre ha venido queriendo que la visite, ¿puedo hacerlo?”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- respondió: “Sí, hazlo”.


Ibn ‘Uyaynah dijo:

“Al respecto Allah reveló el versículo siguiente:

Allah no os prohíbe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión”. (60:8)


Narrado por Muslim (2/696)

Este hadith indica que está legislado respetar los lazos de parentesco pese a si el pariente en cuestión es incrédulo.


Allah dijo:

Allah no os prohíbe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares. Allah ama a los que son equitativos.” (60:8)

Al-Hafid Ibn Kathir dijo comentando este versículo:

“Es decir, que no os está prohibido tener benevolencia con los incrédulos que no os combatan por vuestra religión, tal como las mujeres y los débiles”. Y mencionó el hadith previo de Asmá como argumento. Luego siguió diciendo:

“A continuación Allah explica cuales son los incrédulos con los que no está permitido ser benévolo ni bienhechor con estos términos:

Lo que sí os prohíbe Allah es que toméis como amigos a los que han combatido contra vosotros por causa de la religión y os han expulsado de vuestros hogares o han contribuído a vuestra expulsión.” (60:9)

Ser bienhechor con ellos no forma parte del afecto que Allah nos prohibió sentir hacia ellos en Su palabra:

No encontrarás a gente que crea en Allah y en el último Día y que tenga cariño a quienes se oponen a Allah y a Su Enviado, aunque éstos sean sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o los miembros de su misma tribu.” (58:22)

De hecho, el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- amaba a su tío Abu Talib aunque era incrédulo. Y es por ello que el versículo siguiente fue revelado:

Tú no puedes dirigir a quien amas.” (28:56)

Éste último versículo puede ser entendido de dos maneras, cuya segunda se sobreentiende como: No puedes guiar a los que quisieras que fueran guiados.

No obstante, la regla de base, si no hay necesidad, estipula que no hayan implícitos.

De manera, que los argumentos que indican que está permitido entablar amistad con un incrédulo se refieren a la amistad innata debida a los lazos de parentesco.

En efecto, nadie puede dominar este tipo de sentimientos, y no es considerado como afecto prohibido.
Y Allah sabe más.


Shaikha Umm Abdillah Al Wadi’iyyah
Consejo para las mujeres musulmanas, p. 277-279, Dar al MuslimArtículo extraído de: 3ilm char3iTraducido por Ummu Khattab Al Andalusiyyah para: atharusalaf.com