Los fundamentos del contrato de matrimonio
y las condiciones de su validez


bgfdsaa.jpg

Pregunta:

¿Cuáles son los fundamentos del contrato de matrimonio y las condiciones de su validez? Allah le bendiga.

Respuesta:

Alabanzas a Allah, Señor de los mundos, que la paz y las bendiciones de Allah sean con aquel que Él envió como misericordia para el mundo entero, con su familia, sus compañeros y hermanos hasta el Día de la Retribución.

La conclusión del contrato de matrimonio reside en el consentimiento de las dos partes contratantes en relación a su contenido. Este consentimiento, que es un juicio personal proveniente del interior de la mente, y en base a ello se efectúa el acta de matrimonio. Allah –alabado sea- estableció la palabra como medio de expresar el consentimiento sentido interiormente. A tal palabra, se vinculan los juicios (acerca del acta de matrimonio). La petición de mano emitida con la palabra por parte de uno de los dos contratantes expresa su voluntad de instaurar una relación conyugal (con la otra parte contratante), mientras que la aceptación llega siendo emitida con la palabra de la otra parte contratante, la cual expresa su consentimiento con el contenido del contrato.

En efecto, la petición de mano y la aceptación que expresan el consentimiento de corazón son, según la opinión unánime de los sabios, los dos fundamentos de los contratos. A éstos dos fundamentos, se unen las condiciones exigidas en la conclusión del contrato de matrimonio. Es exigido que la fórmula de petición de mano y la aceptación sean emitidas con palabras que representen el matrimonio, sin emplear obligatoriamente las palabras casar y desposar. El contrato de matrimonio, a veces puede ser concluido con cualquier palabra que contenga el sentido de la unión conyugal, dado que “en los contratos, es el contenido y el sentido los que son tomados en consideración y no la forma ni la estructura”. Esta es la opinión adoptada por Abu Hanifa, Malik y Ahmad (según una de las versiones que se narraron de él (1). De la misma manera, también es la opinión que escogió Ibn Taymiyyah (2)

Además, de entre las condiciones exigidas para la conclusión del acta de matrimonio que son relativas a los dos contratantes, es que la petición de mano y aceptación sean emitidas por dos personas aptas y cualificadas para concluir e instaurar el contrato; cuyo consentimiento y elección son tomados en consideración, asegurando así la posibilidad de escuchar las observaciones de cada una de ellas y entenderlas. Asimismo, es exigido que los dos conozcan el uno al otro dado que si el tutor casa a una de sus hijas sin precisar cuál de ellas, el contrato no será válido. El contrato de matrimonio debe estar exento de toda causa que prohíbe la unión conyugal que conlleve a su invalidación, tal como que la mujer (pedida en matrimonio) forme parte de las que le son prohibidas al hombre a causa de un vínculo de parentesco o de lactancia, o que ella esté en el periodo de viudez, etcétera o que el hombre (el pretendiente) sea incrédulo y la mujer musulmana.

Una vez la petición de mano y la aceptación hayan sido emitidas comunicando a la mujer que se pide en matrimonio (3), el contrato de matrimonio será (válido) concluido, aunque quien emita (la petición de mano o la aceptación) lo haga bromeando sin verdaderamente notificarlo. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: “Tres cosas sólo pueden ser efectuadas con seriedad (aunque se quiera bromear con ellas): el matrimonio, el divorcio y la recuperación (de la mujer de cuya se divorció). (4)
Acerca de las condiciones de la validez del contrato de matrimonio cuyo defecto de uno de ellos implica la anulación del contrato, lo resumiremos como sigue:

Primero: El tutor de la mujer representa una de las condiciones de validez del contrato de matrimonio. Su permiso es tomado en consideración en relación a este tema, dado que sin él, ningún matrimonio es válido. La mayoría de los sabios, de entre los predecesores y los sucesores, adoptaron esta opinión. Ella también fue adoptada por Malik, Ash-Shafií y Ahmad, así como por sabios que pertenecen a la corriente literal, contrariamente a Abu Hanifa (5).
De entre las pruebas que anuncian de forma más clara esta condición, citamos el hadith en el cual el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: “No hay matrimonio (válido) sin tutor” (6), así como en el hadith que dijo: “Toda mujer que se casa sin el permiso de su tutor, su matrimonio es nulo, su matrimonio es nulo, su matrimonio es nulo (lo repitió tres veces). No obstante, ella tendrá el derecho de recibir la dote debido a las relaciones intimas que mantuvo su cónyuge con ella. Y si las dos partes discuten, el gobernador (musulmán) asegurará la tutela del que no tiene tutor”. (7)

Segundo: El permiso de la mujer mayor dotada de razón y su consentimiento para casarse también son tomados en cuenta. En efecto, no es válido forzarla a casarse con alguien que no quiera, haya estado ya casada o sea virgen. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo en el hadith relatado por Abu Huraira –Allah esté complacido con él-: “No se casa a una mujer que ya hubo contraído matrimonio sin su permiso, ni a una mujer virgen sin tener su acuerdo”. Los compañeros dijeron entonces: “¿Cómo se obtiene su acuerdo?” Él respondió: “Con su silencio”. (8). Y en el hadith relatado por Al Khansá Bint Khidam Al Ansariyyah –Allah esté complacido con ella- que contó que “su padre la casó forzadamente” mientras que ella era una mujer que ya contrajo matrimonio-. Cuando puso al corriente de ello al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, él anuló su matrimonio. (9) Además, Ibn ‘Abbas –Allah esté complacido con él- relató “que una chica joven virgen se dirigió hacia el Profeta para informarle de que su padre la había casado con un hombre en contra de su voluntad”. Entonces el Profeta le permitió elegir (seguir con él o dejarle)” (10); y en otra versión, es dicho que “el Profeta los separó”. (11)

Tercero: La dote es una condición para la validez del matrimonio, sea designada o inespecífica. Si es inespecífica, la mujer tendrá obligatoriamente derecho a la dote que se ofrece (habitualmente) a sus semejantes que tienen el mismo rango que ella. Esta es la opinión adoptada por Malik y Ahmad –según una de las versiones que se relataron de él- (12) conforme al versículo en el que Allah –alabado y ensalzado sea- dijo:
“No habrá nada que reprocharos casándoos con ellas mientras les entreguéis su dote. ” (60:10)El hecho de que Allah –alabado y ensalzado sea- haya enlazado el permiso de matrimonio con ofrecer a la mujer su dote, indica que ésta es considerada como una condición para la validez del matrimonio. Allah –alabado y ensalzado sea- hizo que el matrimonio sin dote fuese una de las particularidades reservadas al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- lo que aclara, que cualquiera excepto él, no es concernido (por este permiso). Allah –alabado y ensalzado sea- dijo en el versículo:“Así como a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, a exclusión de los demás creyentes ” (33:50)Esta historia (al respecto de la cual el versículo anterior fue revelado) confirma lo que ha sido mencionado. “Un hombre se puso de pie y dijo al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Cásala conmigo”. El Profeta le dijo: “Ofrécele una prenda de ropa”. El hombre le respondió: “No tengo”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- le dijo entonces: “Ofrécele al menos un anillo de hierro”. El hombre respondió lo mismo. Así que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- le preguntó: “¿Qué suras del Corán te sabes de memoria?”. El hombre respondió que se sabía tal y tal suras. A lo que el Profeta le dijo: “La caso contigo a cambio de las suras que conoces del Corán”. (13)
Sobre esto, cabe decir que es obligatorio que la dote sea otorgada, que sea expresada y designada o inespecífica, sin que sea totalmente excluida del contrato, puesto que el matrimonio en el que no se designa la dote se ha de dar a la mujer la dote que se da habitualmente a sus semejantes. Y el momento de la posesión de un bien no es autorizado sin antes ser a cambio de algo, tal como el gozar de las relaciones intimas con la mujer no está permitido sin el intercambio de la dote. Ibn Taymiyyah –Allah le tenga misericordia- dijo: “Y quienes dicen que la dote no es tomada en consideración (en el contrato de matrimonio), su dicho no es verdadero ya que la dote representa uno de los fundamentos del (contrato de) matrimonio. Y si la dote es exigida como condición (por parte de la familia de la mujer), será obligatorio cumplirla por adelantado tal y como se efectúa al satisfacer una condición exigida en una transacción financiera teniendo en cuenta que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: “Las condiciones más dignas de ser cumplidas son las que os permiten gozar de las relaciones intimas”. (14), (15)

Cuarto: El testimonio durante el contrato de matrimonio, conforme al hadith en el cual el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: “No hay matrimonio (válido) sin la presencia del tutor y de dos testigos justos”. (16) At-Tirmidi dijo: “Esto fue adoptado por los sabios de entre los compañeros del Profeta y los que les siguieron. Ellos decían: “No hay matrimonio (válido) sin la presencia de testigos”. Ninguna persona, de entre los sabios, decía lo contrario al respecto de esta cuestión excepto algunos de la gente de conocimiento anteriores”. (17)
Por lo demás, la declaración de matrimonio sigue siendo recomendada, siguiendo el hadith en el que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: “Anunciad el matrimonio” (18) dado que el matrimonio se efectúa mediante el testimonio (de dos testigos requeridos en el contrato). Lo que acabamos de citar son las condiciones de las cuales depende la validez del contrato de matrimonio y en función de las cuales las consecuencias del matrimonio se producirán, sabiendo que la falta de una de ellas implicaría la anulación del contrato.

El conocimiento perfecto pertenece a Allah, y nuestra última invocación es, que Allah, Señor de los mundos, sea alabado y que la paz y las bendiciones de Allah sean con nuestro Profeta, su familia, sus compañeros y sus hermanos hasta el Día de la Retribución.
Argel, el 24 de Jumadah Al Ula 1430H, correspondiente al 19 de mayo del 2009 G.Notas(1) Véase: Al-Mughnî de Ibn Qudâma (6/532), Mughnî Al-Muhtâdj d’Ash-Shirbîni (3/140) y Mawâhib Al-Djalîl de Al-Hattâb (3/419).(2) Véase: Madjmû‘ Al-Fatâwâ (29/13).(3) Es decir, el pretendiente y la mujer que es pedida en matrimonio.(4) Narrado por Abu Dâwûd (2194), At-Tirmidhî (1184), Ibn Mâdjah (2039) y Al-Hâkim en Al-Mustadrak (2800) con el intermediario de Abu Hurayra رضي الله عنه. Este hadith es sostenido por otros que son relatados en relación al mismo tema, mencionados por Az-Zayla‘î en Nasb Ar-Râya (3/294). No obstante, es declarado Hasan (bon) por Al-Albânî en Al-Irwâ‘ (1826).(5) Véase: Bidâyat Al-Mudjtahid de Ibn Rushd (2/8), Al-Muhallâ de Ibn Hazm (9/451), Al-Mughnîd de Ibn Qudâma (6/448), Fath Al-Qadîr de Ibn Al-Humâm (3/157) y Madjmû‘ Al-Fatâwâ de Ibn Taymiyya (32/19).(6) Narrado por Abu Dâwûd (2085), At-Tirmidhî (1101), Ibn Mâdjah (1881) y Ahmad (19746) con el intermediario de Abu Mûşa Al-ASh‘arî رضي الله عنه. Este hadith fue declarado autentico por Ibn Al-Mulaqqine dans Al-Badr Al-Munîr (7/543) y por Al-Albânî en Al-Irwâ’ (1839).(7) Narrado por Abu Dâwûd (2083), At-Tirmidhî (1102), Ibn Mâdjah (1879) y Ahmad (24372) según su versión, con el intermediario de ‘Â’isha رضي الله عنها. Este hadith es declarado autentico por Ibn Al-Mulaqqine en Al-Badr Al-Munîr (7/552) y por Al-Albânî en Al-Irwâ’ (1840).(8) Narrado por Al-Bukhârî (5136) y Muslim (1419) con el intermediario de Abu Hurayra رضي الله عنه.(9) Narrado por Al-Bukhârî (2945) y Abu Dâwûd (2101) con el intermediario de Al-Khansâ’ Bint Khidhâm رضي الله عنها.(10) Narrado por Abu Dâwûd (2096), Ibn Mâdjah (1875) y Ahmad (2469) con el intermediario de Ibn ‘Abbâs رضي الله عنهما. Ibn Hajar dijo en At-Talkhîs Al-Habîr (3/335) : «Los hombres de la cadena de transmisión de este hadith son de confianza.» Este hadith fue declarado autentico por Ahmad Shâkir en su Recesión de Musnad Ahmad (4/155) y por Al-Albânî en Sahîh Abî Dâwûd (2096).(11) Narrado por Ad-Dâraqutnî en As-Sunan (3/235) con el intermediario de Ibn ‘Abbâs رضي الله عنهما. También fue narrado por Al-Bayhaqî en As-Sunan Al-Kubrâ (14043) con el intermediario de Jâbir رضي الله عنه.(12) Véase: Bidâyat Al-Mudjtahid de Ibn Rushd (2/18) y Al-Insâf de Al-Mardâwi (8/165).(13) Narrado por Al-Bukhârî (5029), Muslim (1425) y Ahmad (22850) con el intermediario de Sahl Ibn Sa‘d رضي الله عنهما.(14) Narrado por Al-Bukhârî (2721), con el intermediario de ‘Uqba Ibn ‘Âmir رضي الله عنه.(15) Véase: Madjmû‘ Al-Fatâwâ de Ibn Taymiyya (29/344).(16) Narrado por Ibn Hibbân en su Sahîh (4075) y por Al-Bayhaqî en As-Sunan Al-Kubrâ(7/125) con el intermediario de ‘Â’isha رضي الله عنها. Este hadith fue declarado autentico por Al-Albânî en Sahîh Al-Djâmi‘ (7557).(17) Véase: Sunan At-Tirmidhî (1104).(18) Narrado por Ibn Hibbân (4066), Ahmad (16130) y por Al-Bayhaqî (15052) con el intermediario de Ibn Az-Zubair رضي الله عنهما, siendo atribuido al Profeta صلَّى الله عليه وسلَّم. Este hadith fue declarado bueno (Hasan) por Al-Albânî en Âdâb Az-Zifâf (p. 184) y en Sahîh Al-Djâmi‘ (1072).Shaikh ‘Ali FirkusFatawa relativas al acta de matrimonio (‘Aqdu An-Nikah)Extraído de: FerkousEn árabeTraducido por Ummu Khattab Al Andalusiyyah para: https://atharusalaf.com/