Biografía del Imam Abu Hanifa




Su nombre: Abu Hanifa An-Nu’man Ibn Thabit Ibn An-Nu’man, celebre bajo el nombre de ‘el gran imam’ (الإمام الاعظم)
El encuentro de sus padres: Thabit fue bajo un sol abrasador en pleno medio día. Llegó en un jardín y vió una manzana caer en el suelo. La cogió y se comió la mitad.




Después se acordó de que él no tenía el derecho de comer ninguna cosa que no le pertenezca, él se censuró de haber comido la mitad de esa manzana, y en ese momento, sobrevino el jardinero.Thabit le dijo : «Le pido perdón por la mitad de manzana que he comido, aquí, le doy lo que resta de la manzana». El jardinero dijo :«Yo no soy el propietario del jardín, y no tengo el poder de conceder el perdón». «¿Quién es el propietario entonces?» preguntó Thabit.



El jardinero le indicó una casa. Thabit fue hacia allá, pidió ver al propietario y le explicó que pasó.


El propietario dijo : «¡Yo le perdono con una única condición! Si usted la acepta; será perdonado, sino me rendirá cuentas en el día del último juicio delante del Que vela todo el tiempo y Que no olvida nada». Todo el cuerpo de Thabit se puso a temblar, de miedo a que la condición fuese demasiado dura.

«¿Cuál es esa condición?» preguntó él.

«Quiero darle mi hija en matrimonio» respondió el propietario.

«¿Es ésa una condición?, Más bien es un precio de mérito y una recompensa de ánimo». Pero el propietario del jardón prosiguió enseguida: «Voy a describirle mi hija: Ella es ciega, sorda, muda, minusválida. No puede escuchar, ni hablar, ni ver, ni caminar! Si usted la toma por esposa, yo le perdono, sin eso no podrá beneficiarse de mi perdón». Thabit reflexionó mucho, con la cabeza bajada. Después dijo: «Me casaré con ella. Ahora, perdóneme. Yo la serviré delante de Dios todo poderoso».El propietario hizo venir a dos compañeros del Profeta (صلى الله عليه وسلم) para que fuesen testigos del matrimonio. Después llegó el día del matrimonio.El padre de la hija dijo: «Os he preparado una habitación en mi casa».


A continuación introdujo a su hija en la habitación y Thabit entró en su turno. La vió sentada y le dirigió el saludo conforme a los preceptos del Islam. Su padre le dijo que ella era ciega, muda, sorda y minusválida. Por lo que ésta respondió a su saludo después se levantó, y le dió un apretón de manos. Él constató entonces que ella no era ni ciega, ni sorda, ni muda, ni minusválida!

Sorprendido, exclamó: «Explíqueme? Su padre le describió de otra forma! Usted no es pues ciega, sorda, muda ni minusválida?»


Ella le respondió : «Mi padre no le mintió: dijo que yo no veía, y efectivamente, yo soy ciega a todo lo que pueda provocar la cólera de Allah todo poderoso. Le dijo también que yo era sorda: Efectivamente, mis orejas jamás escucharon murmuración, ni difamación, ni frivolidad, ni futilidad. Le dijo que yo era muda: Efectivamente, jamás pronuncié palabras susceptibles que susciten la cólera de Dios.Soy muda en todo lo que puede distraerme de mi adoración a Dios. Le dijo que yo era minusválida: Efectivamente, no frecuento ningún lugar que no de satisfacción a Dios. Solamente voy a la mezquita y a realizar buenas obras. Mi padre no le mintió sino más bien dijo la verdad».


Thabit la observó entonces, y la encontró de una belleza deslumbrante. De su unión nació el gran imam Abu Hanifa.


Su nacimiento y su juventud (80 h): Nació en el año 80 AH (699 E.C) en Kufa, Irak.


Su juventud: Desde su más tiendra infancia, después de haber memorizado el Noble Corán, se sentaba en esos círculos de conocimiento. De todas formas, estaba preocupado por el comercio con su padre. Pero cuando el jurista Amir Ash-Shabi vió en él signos de inteligencia y la vivacidad de espíritu, le recomendó asistir a las reuniones de los sabios y de dispensarse en el estudio.


El jóven Imam Abu Hanifa estuvo favorable a ese consejo y dirigió sus esfuerzos y su energia hacia los círculos de conocimiento.


Reportó el hadith, estudió la lengua y la literatura, se volteaba en la ciencia del Kalam donde su astro brilla al punto de debatir con los apóstoles de diferentes sectas y de refutarles de falsas creencias en materia de credo. Después se dirigía hacia el Fiqh y acompañó a Hammad Ibn Abi Sulayman durante dieciocho años.


Al-Khatib dijo a su respecto : «Él vió a Anas Ibn Malik (رضي الله عنه)».


Sus profesores: El Imam Abu Hanifa realizaba la peregrinación frecuentemente; se dijo que el hizo 55 peregrinaciones. Esos viajes repetitivos dirigidos hacia los lugares santos le permitieron rencontrar a grandes juristas y memorizadores de hadith y obtener conocimiento de ellos. Algunos historiadores cuentan cuatro mil profesores para Abu Hanifa.


Abu Hanifa aprendió los ahadith del célebre Ash-Shabi: Adh-Dhahabi escribió que éste era el gran imam profesor de Abu Hanifa» (citado en Dars At-tirmidi, tomo 1, p. 93)


Estudió también con ‘Ikrima, Nafi’, Zayd Ibn ‘Ali Zayn Al ‘Ibidin (m. 122 A.H), Ibrahim An Nakhi… Pero de quién cogió más el fiqh fue de Hammad Ibn Abi Sulayman.


Sus alumnos: El Imam Abu Hanifa superó a sus colegas y su estrella brilló de vivo de su sheikh. Él fue su sucesor en cabeza de la enseñanza del fiqh y se dirigió a la escuela de la opinión. De numerosos estudiantes y discípulos le rodearon, de entre ellos, se distinguieron también gente dotada y dedicada tales como: Abu Yusuf, Ash-Shaybani, Zufar, Abdurazaq.


Después de la muerte de su shaikh, Hammad Ibn Abi Sulayman, la dirección del círculo de fiqh finalizó entre las manos del Imam Abu Hanifa que era entonces un cuadragenario. Los estudiantes le rodearon para beneficiarse de su conocimiento abundante y su fiqh.


Tenía una proximidad de enseñanza muy original. Frente a una cuestión jurídica, no daba la respuesta directamente, exponía la cuestión a sus discípulos para que cada uno propusiera una solución argumentada.


Después, el Imam comenzó las observaciones de sus alumnos, rectificando lo que merecía hacerlo, después al término de esta discursión sondeando las facetas del problema y las pistas de la respuesta, el profesor pedagogo y sus alumnos llegaron a una solución jurídica.


El Imam Abu Hanifa atendió a sus alumnos en sus cuidados. Dispensó incluso de su dinero para sus alumnos, notablemente su fiel discípulo Abu Yusuf para facilitarle la búsqueda del conocimiento y apartarle de las dificultades financieras que constituían un freno en sus estudios.


Abu Hanifa también tuvo alumnos que fueron grandes sabios del hadith: Abdullah Ibn Al Mubarak es un ejemplo, Yahia Ibn Said Al-Qattan es otro.


Su obra más celebre: Al Fiqh Al Akbar.


Su muerte (150 H, 70 años): Abu Hanifa regresó a Dios el 11 Jumadah Al Ula, 150 A.H (14/06/767)


Los elogios a su respecto: Ash-Shafií (رحمه الله) dijo: «En fiqh, la gente son niños en relación a Abu Hanifa».


Al Qadi ‘Iyad (رحمه الله) dijo: «Abu Hanifa fue un jurista, conocido en jurisprudencia, célebre por su escrúpulo, contento, beneficiente hacia el prójimo, paciente en la enseñanza del conocimiento de día como de noche, a menudo observaba el silencio, hablaba poco, hasta que una cuestión que tratase de lo lícito o de lo ilícito le sobreviniese… ».


An-Nadir Ibn Shumayl (رحمه الله) dijo: «La gente fue endormecida, negligieron el fiqh, hasta que Abu Hanifa les despertó con lo que él explicó y expuso».


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Cogido de : http://salafidunord.over-blog.com/ar...-60391164.html
Traducido del francés al castellano por : Ummu Khattab Al Andalusiyyah


Fuente en castellano: http://atharusalaf.com/2013/04/05/bi...am-abu-hanifa/