"Allahumma sayiban nafi'an"
اللهم صيباً نفعاً



Sahl Ibn Sa’d que el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Dos súplicas no son rechazadas: la súplica en el momento de la llamada a la oración, y la súplica en el momento de la lluvia".




Narrado por al-Hakim en al-Mustadrak (2534); at-Tabarani en Al-Mu'yam al-Kabir (5756); clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih al-Yami' (3078).




'A'ishah (que Dios esté complacido con ella) que cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) veía la lluvia, decía: "Allahúmma sáiyiban náfi'an (Dios nuestro, que sea un aguacero beneficioso). Narrado por al-Bujari, 1032.




La palabra árabe ‘sáiyib’, traducida aquí como aguacero, se refiere a la lluvia que fluye. Dios, exaltado sea, dijo (traducción del significado): "…una lluvia torrencial cargada de truenos y relámpagos…” (al-Báqarah 2:19).




Es recomendable exponerse a la lluvia y dejar que un poco de ella fluya sobre nuestro cuerpo, a causa del informe comprobado de Anas (que Dios esté complacido con él), quien dijo: “Cuando estábamos con el Mensajero de Dios (las bendiciones y la paz de Dios sea con él) llovió. Entonces el Mensajero de Dios levantó parte de su ropa para que la lluvia cayera sobre él. Le dijimos: “Oh Mensajero de Dios, ¿por qué has hecho eso?”. Respondió: "Porque proviene de Dios, glorificado y exaltado sea". Narrado por Muslim (898).




Cuando la lluvia cayó muy fuerte, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Allahúmma hawálaina wa 'alaina; Allahuma 'ala al-aakámiwa az-zirábi, wabutun al-awadíyah wa manábit ash-sháyar (Dios nuestro, dejar caer la lluvia alrededor de nosotros y no sobre nosotros; Dios nuestro, déjarla caer sobre las pequeñas montañas y colinas, los valles y lugares donde crecen árboles)". Narrado por al-Bujari (1014).




RESPECTO AL OIR UN TRUENO




Abdallah Ibn az-Zubair (que Dios esté complacido con él) que cuando escuchaba un trueno cesaba de hablar y decía: “Subhána al-ladí iusábbih ar-ra'du bi hámdihi al-malá'ikatu min jifátihi (Gloria a Aquel que el trueno glorifica y alaba, como lo hacen los ángeles a causa de su temor)” [lit., ar-Rad 13:13]. Luego decía: “Esto es una severa advertencia para los habitantes de la Tierra”. Narrado por al-Bujari en al-Adab al-Mufrad (723).



Publicado 11th January por verónica ibañez F