El Amor Y Adoración a Allah

Ibn al-Qayyim (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

[...] Paraíso no es una palabra que se refiera solo a árboles, frutas, comida, bebida, hur al-‘in, ríos y palacios. La mayoría de las personas se equivocan cuando piensan que el Paraíso se limita a eso, porque Paraíso es un nombre para la morada de la felicidad perfecta y absoluta, y uno de los mayores placeres del Paraíso será el poder contemplar el noble Rostro de Allah y escuchar Sus palabras y el deleite de estar cerca de Él y alcanzar Su complacencia. No puede haber comparación entre los placeres físicos del Paraíso, como la comida, la bebida, la ropa y las imágenes, y ese placer. Alcanzar el menor placer divino es más grande que el Paraíso y todo lo que contiene, como Allah, exaltado sea, dice (interpretación del significado):

"Pero alcanzar la complacencia de Dios es aún superior." [Corán 9:72].

En otras palabras, no importa hasta qué punto Allah esté complacido con Su siervo, incluso si es mínima, aun así es más grande que el Paraíso.

En el hadiz sahih sobre ver a Allah, dice: "... y Allah no les dará nada más querido para ellos que contemplar Su rostro".

Según otro hadiz: “Cuando Él, glorificado sea, se les manifieste y vean Su Rostro con sus propios ojos, se olvidarán de toda la dicha que habían estado disfrutando, se volverán ajenos a ese gozo y le prestaran más atención".

Sin duda, así es, y el asunto es mucho mayor de lo que uno podría pensar o imaginar, sobre todo cuando los amantes allí se encuentran con quien aman. Entonces ¿Qué dicha, deleite, o triunfo podría acercarse al gozo, placer y tranquilidad de estar con Allah? ¿Hay algo superior al placer y la alegría de estar cerca del Amado, porque no hay nada más grande que Él, ni más perfecto, ni más hermoso, y nada podría brindar mayor consuelo y felicidad?

Este, por Allah, es el tipo de conocimiento que los amantes se esfuerzan por alcanzar, y es el estandarte alrededor del cual se reúnen todos los que tienen conocimiento de Allah. Es lo más importante del Paraíso, a través del cual el Paraíso se convierte en un lugar de alegría, y la vida en el Paraíso se basa en eso.

Entonces, ¿cómo se puede decir que uno no debe adorar a Allah por alcanzar el Paraíso o por temor al Infierno?

De manera similar, el infierno, que Allah nos proteja de él, es un lugar donde sus habitantes sufrirán mucho cuando se separen de Allah y sufran deshonra, enojo e ira divina, y estarán lejos de Él. Eso será peor que las llamas de fuego en sus cuerpos y almas. De hecho, las llamas de esté fuego en sus corazones es el que los llevó a que las llamas quemaran sus cuerpos, porque esas llamas se extendieron por todas partes en sus cuerpos desde sus corazones.

La aspiración de los Profetas y Mensajeros, los siddiq (los fuertes y verdaderos en la fe), los mártires y los justos, es el Paraíso, y de lo que buscan huir es el Infierno.

Y Allah es la fuente de la fuerza, y en Él confiamos. No hay poder ni fuerza excepto con Allah; Allah es suficiente para nosotros, y Él es el que mejor se ocupa de los asuntos.

Madaariy as-Saalikin (2/80, 81)